
En 2025, vivían más de 53 millones de inmigrantes de distintos orígenes en el país norteamericano.
Denver, Estados Unidos. El teólogo cubano-estadounidense Miguel de la Torre alertó sobre el auge del nacionalismo cristiano blanco en Estados Unidos que ha convertido la religión en una herramienta para legitimar políticas que afectan de forma directa a migrantes, minorías raciales y sectores vulnerables.
“Niego mi humanidad si permanezco en silencio ante las estructuras opresivas. El silencio me hace cómplice“, expresó De la Torre en una entrevista con EFE en el estado de Colorado, donde consideró que la teología no puede desligarse de la realidad social ni de las decisiones de poder.
El experto en ética social, quien da clases en la Escuela de Teología Iliff en Denver, advirtió de la creciente influencia del discurso del nacionalismo cristiano en medio de cifras migratorias sin precedentes en Estados Unidos.
Según el Pew Research Center, en 2025 vivían en Estados Unidos más de 53 millones de inmigrantes de distintos orígenes, lo que equivale a casi el 15.8% de la población total, mientras que la población de inmigrantes indocumentados alcanzó un récord estimado de 14 millones; además, el centro de estudios calcula que en 2024 había 68 millones de hispanos, quienes representaban el 20% de la población del país.
Además, según la misma fuente, la percepción de una “crisis” en la frontera está muy arraigada entre evangélicos blancos (70%) y católicos blancos (64%), lo que ha influido en las prioridades legislativas y electorales federales.
De La Torre sostuvo que buena parte del cristianismo que domina el discurso político republicano ha sido “despojado de su dimensión ética” y convertido en identidad cultural y electoral.
En ese proceso, afirmó, se ha normalizado un lenguaje que presenta a migrantes y minorías como amenazas.
“Ha habido un enfoque en la frontera que prioriza ‘enforcement’ (aplicación de la fuerza) y deportaciones por encima de soluciones humanitarias”, añadió.
En ese marco, opinó en un reciente artículo para “Good Faith Media” que, aunque el presidente Donald Trump rechace ser racista, “no hay duda de que ha dicho y hecho cosas racistas”, y que en política lo decisivo no es la intención sino el impacto real de las acciones.
El académico, quien nació en Cuba y migró de niño a Norteamérica, sostuvo que Estados Unidos se acerca a dinámicas propias de regímenes autoritarios, donde se construyen enemigos internos y se moviliza al electorado desde el miedo.
Desde su labor como experto en ética social, De La Torre puntualizó que su trabajo académico busca la liberación de quienes han sido relegados por su raza, su origen, su clase o su identidad.
“Hay académicos que buscan entender el mundo y otros que buscan transformarlo. Yo elegí lo segundo”, explicó.
Esa misma lógica guía su comprensión del cristianismo. “No estoy llamado a ganar, sino a ser fiel”, señaló, al recordar que el Evangelio, a su juicio, exige tomar partido por los pobres y los oprimidos.
La Escuela de Teología Iliff le rendirá homenaje el próximo 4 de marzo al destacarlo como uno de solo cinco académicos en la historia de la Academia Estadounidense de Religión (AAR, fundada en 1909) que han publicado más de 50 libros.
De La Torre comentó que él escribe primero para sí mismo para “comprender algo” que él “no entendía”, y “el hecho de que otros lo hayan encontrado útil ha sido una consecuencia inesperada”.
Tan es así, que ya piensa en sus próximos cuatro libros: uno sobre el futuro del pensamiento religioso latinoamericano, otro sobre apocalipsis y el fin del mundo (cristianismo dispensacionalista), y uno más con un estudio exhaustivo sobre el Camino de Santiago (que recorrió el año pasado y piensa repetir este año).

