En esta imagen, distribuida por la Guardia Costera de Estados Unidos el 7 de febrero de 2025, se muestra una pequeña avioneta estrellada en el oeste de Alaska. (Guardia Costera de EEUU Las 10 personas que iban a bordo murieron. Juneau, Alaska. Un pequeño avión de pasajeros que se estrelló en el oeste de Alaska cuando se dirigía a la comunidad central de Nome fue localizado el viernes en el hielo marino y las 10 personas que iban a bordo murieron, según informaron las autoridades. Mike Salerno, portavoz de la Guardia Costera de Estados Unidos, dijo que los equipos de rescate estaban buscando la última ubicación conocida de la aeronave en helicóptero cuando vieron los restos. Descendieron dos nadadores de rescate para investigar. El avión turbohélice monomotor de Bering Air viajaba desde Unalakleet el jueves por la tarde con nueve pasajeros y un piloto, según el Departamento de Seguridad Pública de Alaska. El Cessna Caravan salió de Unalakleet a las 2:37 de la tarde, y las autoridades perdieron el contacto con él menos de una hora después, según ha declarado David Olson, director de operaciones de Bering Air. Había nieve ligera y niebla, con una temperatura de 8.3 grados centígrados bajo cero (17 grados Fahrenheit), según el Servicio Meteorológico Nacional. Los funcionarios perdieron el contacto con el avión menos de una hora después. La Guardia Costera dijo que el avión desapareció a unos 48 kilómetros (30 millas) al sureste de Nome. El avión se encontraba a 19 kilómetros (12 millas) de la costa, según los guardacostas. Estaba operando a su máxima capacidad de pasajeros, según la descripción del avión hecha por la compañía aérea. Los datos forenses de radar proporcionados por la Patrulla Aérea Civil de Estados Unidos indicaron que sobre las 3:18 de la tarde del jueves, el avión tuvo “algún tipo de evento que les hizo experimentar una rápida pérdida de elevación y una rápida pérdida de velocidad”, dijo el teniente comandante de la Guardia Costera Benjamin McIntyre-Coble. “Cuál es ese evento, no se puede especular”. McIntyre-Coble dijo que no tenía conocimiento de ninguna señal de socorro de la aeronave. Los aviones llevan un transmisor de localización de emergencia. Si se expone al agua del mar, el dispositivo envía una señal a un satélite, que a su vez retransmite ese mensaje a la Guardia Costera para indicar que un avión puede estar en peligro. Los guardacostas no han recibido ningún mensaje de este tipo. Según el teniente Ben Endres, de la policía estatal de Alaska, las 10 personas que iban a bordo del avión eran adultos y se trataba de un vuelo regular de corta distancia. La desaparición del avión supone el tercer percance importante de la aviación estadounidense en ocho días. El 29 de enero, un avión comercial y un helicóptero del ejército chocaron cerca de la capital del país, matando a 67 personas. Un avión de transporte médico se estrelló en Filadelfia el 31 de enero, matando a las seis personas a bordo y a otra persona en tierra. La mayoría de las comunidades de Alaska no están conectadas a la red principal de carreteras del estado, y el avión suele ser la única opción para recorrer cualquier distancia en las zonas rurales, sobre todo en invierno.
California aprueba $50 millones para proteger a inmigrantes y defenderse de gobierno de Trump
Newsom anunció el plan para proteger las políticas del estado días después de la elección de Trump en noviembre. La medida se produce tras la reunión de Gavin Newsom con Trump en busca de fondos para la recuperación de los incendios. SACRAMENTO, California. El gobernador de California, Gavin Newsom, promulgó el viernes leyes que destinan 50 millones de dólares para ayudar al estado a proteger sus políticas de los desafíos del gobierno del presidente Donald Trump y a defender a los inmigrantes ante los planes de deportación masiva del mandatario estadounidense. Una de las leyes asigna 25 millones de dólares al Departamento de Justicia del estado para librar batallas legales contra el gobierno federal, y otra destina 25 millones de dólares en parte para grupos que defienden jurídicamente a inmigrantes de posibles deportaciones. Durante su primer mandato, Trump tuvo confrontaciones con California sobre leyes climáticas, políticas de agua, derechos de los inmigrantes y más, y el estado presentó o se unió a más de 100 acciones jurídicas contra el gobierno federal. Los mismos conflictos están resurgiendo en los primeros días del segundo mandato de Trump. “Los californianos están siendo amenazados por una administración descontrolada que no se preocupa por la Constitución y que piensa que no hay límites para su poder”, dijo el presidente de la Asamblea, Robert Rivas, en un comunicado esta semana. “Es por eso que estamos produciendo legislación que asignará recursos para defender a los californianos de esta amenaza urgente”. La medida se produce un día después de que el gobernador demócrata regresara de Washington, donde se reunió con Trump y con miembros del Congreso para intentar asegurar ayuda federal para desastres tras los devastadores incendios en el área metropolitana de Los Ángeles que arrasaron barrios en enero y mataron a más de una veintena de personas. Newsom firmó un paquete de 2,500 millones de dólares el mes pasado para ayudar a financiar la respuesta del estado a los incendios, incluyendo evacuaciones, albergue para sobrevivientes y eliminación de residuos peligrosos. Su administración ha dicho que esperan que el gobierno federal reembolse al estado. Legisladores republicanos han criticado la financiación para demandas, diciendo que el enfoque en Trump es una distracción mientras el área de Los Ángeles se recupera de los incendios. “Este fondo de maniobras no es para resolver problemas reales, es una estratagema política diseñada para distraer de los problemas urgentes que enfrenta nuestro estado y no será bueno para las víctimas de los incendios”, manifestó el líder de la minoría del Senado, Brian Jones, en un comunicado esta semana. Los críticos también han dicho que la legislación no garantiza que los fondos no se usarán para defender a inmigrantes sin estatus legal que han sido declarados culpables de delitos graves. Tras firmar la ley de financiación, Newsom dijo que el dinero no estaba destinado a usarse para ese propósito, y alentó a los legisladores a aprobar nuevas leyes para aclararlo si es necesario. Afirmó en un comunicado que la financiación ayudará a los grupos jurídicos a “proteger los derechos civiles de los residentes más vulnerables de California”. Newsom anunció el plan para proteger las políticas del estado días después de la elección de Trump en noviembre. Convocó a la Legislatura a un periodo especial de sesiones para aprobar los proyectos de ley. El estado está acostumbrado a llevar al gobierno federal a los tribunales por acciones de Trump. California demandó al gobierno de Trump más de 120 veces durante su primer mandato, según la procuraduría general estatal. El estado gastó aproximadamente 42 millones de dólares en total en batallas legales contra el gobierno federal, que oscilaron entre unos 2 millones y casi 13 millones de dólares al año.

