También hay múltiples vuelos retrasados. Se espera nieve desde la costa de Texas hasta el oeste de Florida. Más de 2,000 vuelos fueran cancelados y otros 2,100 retrasados este martes en Estados Unidos por el temporal que azota el sureste del país y que ha dejado la primera nevada en la ciudad de Nueva Orleans (Luisiana) en 16 años. Según el portal Flightaware, los aeropuertos más afectados son los Houston Bush y William P. Hobby, de Houston (Texas), donde están prácticamente cancelados todos los vuelos de salida y llegada, así como los de Nueva Orleans y Baton Rouge, en Luisiana. También hay aeropuertos con su servicio interrumpido en los estados de Georgia, Misisipí o Florida. Se espera que una tormenta invernal histórica traiga fuertes nevadas y heladas a diferentes estados a lo largo de la Costa del Golfo -principalmente Luisiana y Texas- que podría afectar hasta 55 millones de personas hasta mediados de semana, según los pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología (NWS). En el caso de Nueva Orleans, hoy está bajo situación de alerta por tormenta invernal, que podría dejar entre 4 y 7 pulgadas (10.16 a 17.78 centímetros) de nieve hoy, por lo que las autoridades están pidiendo a los habitantes que se refugien en sus casas y se mantengan fuera de las carreteras hasta que se derrita el hielo. En su aviso, el NWS advierte de que puede haber una “nevada histórica” en toda la línea de costa desde Texas hasta el oeste de Florida, y condiciones de nueve, hielo y aguanieve hasta Georgia, el norte de Florida y el este de las Carolinas. “Esta tormenta puede provocar grandes interrupciones en las autopistas y tráfico aéreo, incluyendo carreteras cerradas y vuelos cancelados, lo que puede continuar durante varios días incluso al terminar la nevada”, dice la autoridad, que también advierte de apagones. Se recomienda revisar con su aerolínea si tiene un vuelo programado este o los próximos días
Desechan políticas que evitaban arresto de migrantes en lugares sensibles como iglesias
La medida anunciada el martes revierte una guía que durante más de una década había instruido a agentes federales no llevar a cabo acciones policiales de inmigración en ubicaciones sensibles. Catalogan como devastadoras las repercusiones de la determinación. WASHINGTON. Los agentes encargados de hacer cumplir las leyes de inmigración de Estados Unidos ahora podrán arrestar a migrantes en lugares sensibles como escuelas e iglesias, después de que el nuevo gobierno Trump eliminara las políticas que limitaban dónde podrían realizarse esos arrestos. La medida anunciada el martes revierte una guía que durante más de una década había instruido a dos agencias migratorias federales —el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP)— no llevar a cabo acciones policiales de inmigración en ubicaciones sensibles. “Esta acción empodera a los valientes hombres y mujeres de la CBP y el ICE para hacer cumplir nuestras leyes de inmigración y capturar a extranjeros criminales —incluyendo asesinos y violadores— que han entrado ilegalmente en nuestro país. Los criminales ya no podrán esconderse en las escuelas e iglesias de Estados Unidos para evitar ser arrestados”, dijo el Departamento de Seguridad Nacional en un comunicado el martes. La guía del ICE data de 2011. La CBP emitió una guía similar en 2013. Trump ha hecho de la mano dura contra la inmigración una de sus prioridades, tal como lo hizo durante su primer mandato de 2017 a 2021. El lunes firmó una serie de órdenes ejecutivas que incluyeron cortar el acceso a una aplicación que facilitó la entrada de cientos de miles de migrantes; suspender el sistema de refugiados; y promover una mayor cooperación entre el ICE y los gobiernos locales y estatales. A menudo ha retratado sus políticas como una liberación de los agentes del ICE y otros de las directrices de la era Biden que, según él, restringían sus esfuerzos para encontrar y remover a personas que ya no tienen permitido estar en el país. El anuncio del martes era de esperarse, ya que Trump intenta cumplir su promesa de campaña de llevar a cabo deportaciones masivas de las personas que estén en el país ilegalmente. Pero aún así, fue impactante para los activistas que han argumentado que plantear la posibilidad de deportación en iglesias, escuelas u hospitales puede impedir que los migrantes reciban atención médica o que sus hijos asistan a la escuela. “Esta acción podría tener consecuencias devastadoras para las familias inmigrantes y sus hijos, incluidos los hijos que son ciudadanos estadounidenses, disuadiéndolos de recibir atención médica, de buscar ayuda en caso de desastres, de asistir a la escuela y de realizar actividades cotidianas”, dijo el Centro para la Ley y la Política Social en un comunicado. “Si la presencia del ICE cerca de tales lugares se vuelve más común, también aumenta la probabilidad de que los niños puedan presenciar la detención, arresto u otros encuentros de un padre con agentes del ICE”, dijo la organización.
Sale de la cárcel exlíder de los ‘Proud Boys
Tarrio no estaba en Washington el 6 de enero, pero los fiscales dijeron que organizó y dirigió el ataque de los Proud Boys que asaltaron el Capitolio ese día. Fue uno de los involucrados en el motín del Capitolio de Estados Unidos. WASHINGTON. El ex líder de los Proud Boys y el fundador de los Oath Keepers han sido puestos en libertad después de que sus largas condenas por conspiración sediciosa en el ataque del 6 de enero en el Capitolio de EE.UU. fueron borradas por una orden del presidente Donald Trump, que beneficia a más de 1,500 acusados. Enrique Tarrio y Stewart Rhodes fueron dos de los acusados de más alto perfil del 6 de enero y recibieron algunos de los castigos más duros en lo que se convirtió en la mayor investigación en la historia del Departamento de Justicia. Rhodes, de Granbury, Texas, cumplía una condena de 18 años de prisión, y Tarrio, de Miami, una de 22 años, tras ser declarados culpables de orquestar complots para impedir el traspaso pacífico del poder después de que Trump, republicano, perdiera las elecciones de 2020 ante el demócrata Joe Biden. Sus abogados confirmaron el martes a The Associated Press que habían sido liberados horas después de que Trump indultara, conmutara las penas u ordenara el sobreseimiento de los casos contra todas las más de 1,500 personas que fueron acusadas de delitos federales en la revuelta. La acción de Trump allanó el camino para la liberación de líderes de grupos extremistas condenados en importantes casos de conspiración, así como de personas que atacaron violentamente a agentes del orden que defendían el Capitolio. Trump también ordenó al fiscal general que solicitara el sobreseimiento de unos 450 casos que aún estaban pendientes ante los jueces. Trump hizo de la reescritura de la historia del ataque del 6 de enero una pieza central de su intento de regresar a la Casa Blanca, y el indulto a los alborotadores cumple una promesa de campaña de liberar a acusados que, según él, fueron perseguidos políticamente por el Departamento de Justicia. Trump dijo que los indultos pondrán fin a ” una grave injusticia nacional que se ha perpetrado contra el pueblo estadounidense en los últimos cuatro años” e iniciarán “un proceso de reconciliación nacional”. Trump había sugerido en las semanas previas a su regreso a la Casa Blanca que, en lugar de indultos generales, estudiaría caso por caso a los acusados del 6 de enero. El vicepresidente JD Vance dijo hace apenas unos días que los responsables de la violencia durante los disturbios del Capitolio ” obviamente” no deberían ser indultados. Más de 1,200 personas en todo Estados Unidos fueron condenadas por delitos relacionados con el 6 de enero en los últimos cuatro años, incluidas unas 200 personas que se declararon culpables de agredir a las fuerzas del orden. Más de una docena de acusados fueron condenados por conspiración sediciosa, un cargo poco frecuente en la época de la Guerra Civil y el más grave de los imputados en el atentado del 6 de enero. Tarrio, que dirigió el grupo neofacista Proud Boys cuando se convirtió en una fuerza en los círculos republicanos dominantes, fue condenado en 2023 por conspiración sediciosa y otros delitos tras un juicio que duró un mes por las acusaciones de que orquestó la violencia para anular la victoria de Biden sobre Trump en 2020. Tarrio no estaba en Washington el 6 de enero, porque había sido arrestado dos días antes en un caso separado y se le ordenó salir de la capital. Pero los fiscales dijeron que organizó y dirigió el ataque de los Proud Boys que asaltaron el Capitolio ese día. Rhodes fue condenado en un juicio separado junto a miembros de su grupo miliciano de extrema derecha que, según los fiscales, pretendían mantener a Trump en el poder a toda costa. A lo largo de siete semanas de testimonios, los miembros del jurado escucharon cómo Rhodes animaba a sus seguidores a luchar para defender a Trump, hablaba de la perspectiva de una ” sangrienta” guerra civil y advertía de que los Oath Keepers podrían tener que “alzarse en insurrección” para derrotar a Biden si Trump no actuaba.


