La Guardia Costera recuperó 29 fardos de la droga, que contenían un total de 2,083 libras. Los presuntos narcotraficantes lograron escapar tras lanzar la droga al mar. La Guardia Costera y efectivos de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) -Región de San Juan, lograron incautar más de una tonelada de cocaína, tras detectar una lancha rápida que se desplazaba por aguas al norte de Puerto Rico el viernes. El cuerpo castrense indicó que el cargamento, de unas 2,083 libras de cocaína, tiene un valor aproximado de $13.3 millones de dólares. La intervención se produjo luego que un avión de la Guardia Costera detectara la embarcación el viernes por la noche, a unas 100 millas náuticas de la costa de Camuy. De inmediato, se envió al buque Joseph Napier a la zona para interceptar la embarcación y se le dio conocimiento al Task Force de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la Patrulla Fronteriza. No obstante, al percatarse de la presencia del buque, los tripulantes de la lancha lanzaron unos 29 fardos del cargamento al mar y emprendieron la huida. Los individuos lograron llegar hasta las costas de Arecibo donde abandonaron la lancha y escaparon. El HSI se hizo cargo de la incautación y continúan con la investigación.
Rescatan niña con autismo viviendo en condiciones deplorables
La Policía encontró a una familia que vivía con una niña de cuatro años con autismo, en condiciones deplorables, en Caguas. La Policía fue a verificar una querella de maltrato de animales y al entrar a la casa abandonada se encontró con la dolorosa escena. Una niña de cuatro años fue rescatada por la Policía tras ser hallada viviendo en condiciones deplorables en una humilde casa colindante con la escuela Dr. Juan J. Osuna, en Caguas, mientras se investigaba una querella de crueldad contra animales. Todo comenzó con una denuncia radicada desde el plantel en la que denunciaba que en un terreno aledaño había alrededor de 45 perros en mal estado, sin agua ni comida. Cuando los policías llegaron al lugar encontraron a los animales dentro de la maleza amarrados a los árboles desprovistos de un techo para cubrirse del sol y la lluvia. Al trasladarse a la casa desprovista de los servicios esenciales de agua y energía eléctrica, sucia, entre basura y sin alimentos, observaron a una niña dormida en un sillón convertido en cama. “Parece que es una casa abandonada que ellos invadieron. Allí no han camas, no hay agua, no hay luz…tampoco se ve comida. Encontramos en unos sillones a una nena con autismo acostada”, detalló el teniente coronel Gerardo Oliver, H. Oliver Franco, comandante de área de Caguas. Según la Policía la menor de cuatro años diagnosticada con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Se notificó al Departamento de la Familia como dispone el protocolo. “La prioridad es la niña y que el Departamento de la Familia tome custodia de la menor para que sea evaluada en un hospital”, agregó Oliver Franco. Bajo custodia de las autoridades quedaron sus progenitores identificados como el puertorriqueño Roberto Jr. Ramos García de 43 años y una mexicana de nombre Karma Sánchez Jiménez, de 40 años. Como a esta hora no hay albergue para tantos animales disponible, se les va a dar comida y agua y mañana serán trasladado a un centro en Caguas con el que hicieron gestiones para que evalúen a los perros y admitan.
Ordenan el cierre de más de 550 escuelas de manejo comercial en Estados Unidos
La agencia ha estado actuando con firmeza contra los estados que entregaron licencias de conducir comerciales a inmigrantes que no debieron ser elegibles desde que ocurrió un choque con saldo letal en agosto pasado. Por incumplir con regulaciones en la capacitación de camioneros y conductores de autobuses. Más de 550 escuelas comerciales de manejo en Estados Unidos que capacitan a camioneros y conductores de autobús deberán cerrar después de que investigadores llegaron a la conclusión de que empleaban instructores no calificados y no evaluaban adecuadamente a los estudiantes, entre otros problemas de seguridad, anunció el Departamento de Transporte el miércoles. Se trata del más reciente esfuerzo del Departamento de Transporte por mejorar la seguridad en la industria del transporte de carga. Y, a diferencia de sus acciones de finales del año pasado para retirar la certificación de hasta 7,500 escuelas —entre las que había muchas operaciones ya inactivas—, esta medida gira en torno a lo que consideró escuelas en funcionamiento con importantes deficiencias que fueron identificadas por inspectores en su visita a 1,426 instalaciones. La agencia ha estado actuando con firmeza contra los estados que entregaron licencias de conducir comerciales a inmigrantes que no debieron ser elegibles desde que ocurrió un choque con saldo letal en agosto pasado. Un conductor de camión que, de acuerdo con el secretario de Transporte, Sean Duffy, no tenía permiso legal para trabajar en Estados Unidos, dio una vuelta ilegal y provocó un accidente en Florida que cobró la vida de tres personas. Las preocupaciones han ido en aumento desde entonces debido a incidentes similares, incluido uno en Indiana hace pocas semanas que dejó cuatro personas muertas. Duffy indicó que 448 escuelas no cumplieron con normas básicas de seguridad. Los inspectores detectaron deficiencias como emplear instructores no calificados, no poner a prueba las habilidades de los estudiantes ni capacitarlos en el manejo de materiales peligrosos, además del uso de equipo equivocado para instruir a los conductores. Otras 109 escuelas se retiraron del registro cuando se enteraron de que los inspectores tenían visitas planeadas. “Las familias estadounidenses deberían tener la confianza de que los conductores de nuestros autobuses escolares y camiones cumplen con cada letra de la ley, y eso empieza por recibir la capacitación adecuada antes de ponerse al volante”, subrayó Duffy. La lista de escuelas a las que las autoridades quieren retirar la certificación incluye, por lo general, centros más pequeños, entre ellos varios programas administrados por distritos escolares. Buena parte de las escuelas más grandes y de mejor reputación no fueron incluidas en esta medida. Otras 97 escuelas están siendo investigadas actualmente por problemas de cumplimiento. Parte del problema en la industria del transporte de carga es que las escuelas y las empresas de transporte pueden básicamente autocertificarse cuando presentan una solicitud para comenzar a operar, señalan los analistas. Y es posible que las operaciones cuestionables no sean detectadas sino hasta mucho después, cuando la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes de Estados Unidos tenga la oportunidad de auditarlas. De momento se desconoce cuántos estudiantes estaban inscritos en las escuelas afectadas. Pero en este momento existe cierto margen en la industria debido a que actualmente hay más conductores de los necesarios luego de una caída del 10% en los envíos desde 2022 debido a la incertidumbre económica. Sin embargo, muchas empresas de transporte aún tienen dificultades para encontrar suficientes conductores bien calificados y sin antecedentes. Además de amenazar con retener fondos federales a los estados que no depuren sus programas de licencias comerciales de manejo, el gobierno federal se ha enfocado en garantizar que los camioneros cumplan con los estándares de dominio del inglés. California es el único estado que ha perdido fondos hasta ahora, pues el gobierno federal planea retener 160 millones de dólares de la entidad.


