Tom Homan, exdirector interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. El presidente electo dijo que Tom Homan “estará a cargo de toda la deportación de extranjeros ilegales de vuelta a su país de origen”. Nueva York. El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Tom Homan, su exdirector interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), fungirá como el “zar de la frontera” en su próximo gobierno. “Me complace anunciar que el exdirector del ICE, y un partidario incondicional del control fronterizo, Tom Homan, se unirá al gobierno Trump; a cargo de las fronteras de nuestra nación”, escribió el domingo por la noche en su sitio Truth Social. Había expectativas de que Homan se reincorporara al segundo gobierno de Trump en un papel relacionado con las labores fronterizas y el compromiso de Trump de lanzar la operación de deportación más grande en la historia del país. Además de supervisar las fronteras sur y norte y la “seguridad marítima y aérea”, Trump dijo que Homan “estará a cargo de toda la deportación de extranjeros ilegales de vuelta a su país de origen”, una parte central de su agenda. El presidente electo señaló que no tiene “ninguna duda” de que Homan “hará un trabajo fantástico y largamente esperado”. Este rol no requiere confirmación del Senado. En una entrevista en el programa “Sunday Morning Futures” del canal Fox News, Homan afirmó que no se emplearía al ejército para localizar y detener a inmigrantes ilegales en el país, y que el ICE procedería a implementar los planes de Trump de una manera “humana”. “Va a ser una operación bien dirigida y planificada, llevada a cabo por los hombres de ICE. Los hombres y mujeres de ICE hacen esto a diario. Son buenos en ello”, dijo. “Cuando salgamos, vamos a saber a quién estamos buscando. Muy probablemente sabremos dónde van a estar, y se hará de manera humana.” A principios de este año, en la Conferencia Conservadora Nacional en Washington, Homan expresó su frustración por la cobertura mediática sobre una operación de deportación masiva. “Esperen hasta 2025″, dijo, y añadió que si bien cree que el gobierno debe priorizar las amenazas a la seguridad nacional, “nadie está descartado. Si usted está aquí de forma ilegal, será mejor que esté atento”. También dijo: “tienen mi palabra. Trump regresa en enero, yo llegaré justo detrás de él al regresar, y dirigiré la operación de deportación más grande que este país haya visto jamás”.
El comediante que llamó a Puerto Rico “isla de basura” reitera que no se disculpará
Con estas palabras, el seguidor de Donald Trump agitó a la comunidad de puertorriqueños en todo el mundo. Dijo que no pide perdón ni a “mi propia madre”. El comediante Tony Hinchcliffe, que provocó la ira de los puertorriqueños por referirse a su isla como un basurero durante un mitin político en el que participó coo invitado del candidato Donald Trump, dejó claro hoy que no piensa disculparse “con nadie” por esas palabras. Hinchcliffe admitió que el mitin de Donald Trump en el Madison Square Garden en Nueva York tal vez no fue el mejor lugar para hacer los comentarios, en los que además deslizó comentarios racistas contra palestinos, judíos y afroamericanos. Hichcliffe dijo literalmente: “Hay una isla flotante de basura. Creo que se llama Puerto Rico”. El comediante defendió sus palabras en su pódcast “Kill Tony”, grabado al día siguiente de su comentario pero emitido hoy. Ya entonces sus palabras habían causado una gran controversia, e hicieron que artistas puertorriqueños como Bad Bunny, Jennifer López o Marc Anthony arremetieran en su contra acusándole de racista e hicieran un llamado a votar en contra de Trump. En ese pódcast, el comediante asegura que se trató de “un discurso sobre la libertad de expresión” y que por ello era blanco de críticas. “Soy la noticia. Hice referencia a Puerto Rico, que actualmente tiene un problema de vertederos, todos sus vertederos están llenos hasta el borde. Desafortunadamente soy la única persona que sabía sobre esto”, dijo a su audiencia, tras lo cual aseguró que ama a los puertorriqueños. “Son personas muy inteligentes, astutos en la calle. Son lo suficientemente inteligentes como para saber cuándo se los está utilizando como forraje político. Eso es lo que está sucediendo ahora mismo”, afirmó. Acto seguido se reafirmó en que no pedirá perdón “a absolutamente nadie. Ni a los puertorriqueños, ni a los blancos, ni a los negros, ni a los palestinos, ni a los judíos” y ni siquiera de “mi propia madre” de quien también se burló en el Madison. “Quizás ese lugar en ese momento no era el mejor lugar” para esos comentarios “pero de todos modos, a los medios de comunicación y a cualquiera que intente difamarme en línea: eso es lo que hago y eso nunca va a cambiar”, sostuvo. Al parecer, Hichcliffe fue seleccionado para el mitin de Trump para tratar de conectar con audiencias jóvenes que escuchan pódcasts en lugar de medios de comunicación tradicionales, y también por su tono de incorrección política, pero tras estallar la controversia por los comentarios, Trump dijo que ni siquiera lo conocía.

